El caso de Red Bull es muy interesante para estudiar el éxito de las campañas de publicidad. Un éxito que, si bien ya se demostró desde sus primeras apariciones en el mercado, podemos considerar, sin ningún género de dudas, que se ha consolidado como sostenible a medio y largo plazo.

Para la gente que quiere saber más sobre el mundo del marketing e incluso ganarse la vida con sus campañas, vale la pena remitirse a casos reales, como el de esta empresa de bebidas. La formación en las técnicas publicitarias requiere el complemento de la práctica.

En este sentido, los ejemplos de aplicaciones que destacan por haber sido muy populares son los que resultan más sencillos de entender para la gente. Ten en cuenta que todos hemos tenido alguna experiencia relacionada con ellos.

Sin duda, Red Bull es un símbolo de lo que te estamos contando. Presta atención.

Red Bull: las alas del marketing

Las campañas publicitarias de Red Bull supusieron un antes y un después en el ámbito del marketing. Es cierto que otras compañías intentaron llegar a su público objetivo con una originalidad e intensidad similares, pero no lograron ni de lejos el mismo impacto.

La diferencia que ha marcado Red Bull respecto a otras campañas que pudieron haber llamado la atención en su día tiene que ver con que, en su caso, el éxito no fue flor de un día. La sorpresa inicial de la marca del toro rojo tuvo una rápida consolidación. Una consolidación entre su target que dura hasta el día de hoy.

Es posible que te preguntes cómo empezó todo. Los fundadores de esta bebida energética se inspiraron en las tradiciones asiáticas. Sin embargo, le añadieron un toque moderno, ya que pretendían llegar sobre todo a un público tan joven como dinámico.

Y seguro que te acuerdas de la primera campaña de Red Bull, que rompió moldes. La sucesión de anuncios emitida tenía dos elementos comunes. Por una parte, la aparición de personajes de cómic que protagonizaban alguna escena peculiar mediante viñetas animadas. Por lo general, sus conversaciones trataban acerca de la importancia de contar con energía suficiente para cumplir determinados retos (algunos de ellos mitológicos).

Por otro lado, siempre se concluía con una frase, pronunciada con una entonación característica, que ha sido recordada largo tiempo: Red Bull te da alas. Sin lugar a dudas, forma parte del imaginario colectivo de todos los que hemos seguido los anuncios.

En resumidas cuentas, las alas de Red Bull son unas referencias imprescindibles en el sector de la publicidad mundial.

Una estrategia adicional de patrocinio

El primer objetivo de toda campaña publicitaria estaba conseguido mediante la popularidad alcanzada por la bebida que daba alas. Se había logrado hacer conocido el producto entre su público potencial. Además, has de valorar que se trataba de un producto que nunca antes se había lanzado para el consumo masivo, lo que tiene un mérito indudable.

Pero la estrategia de patrocinio de Red Bull no acababa aquí. De hecho, si sus responsables no hubieran proseguido con la inversión en publicidad, se hubiera corrido el riesgo de que las nuevas bebidas que se posicionaban en competencia con la del toro rojo hubieran ganado una importante cuota de mercado y mermado los beneficios de la firma pionera.

Así que el siguiente paso estratégico consistía en propiciar una potente imagen de marca. Ya no iban a bastar las visitas a los campus universitarios para hacer promoción. Ahora la transgresión de los anuncios en los medios audiovisuales se iba a ver complementada por una fuerte apuesta de construcción del branding.

Como Red Bull se dirige preferentemente a la juventud y gente aventurera, en general, se trataba de asociar la marca a emociones fuertes. ¿Y dónde hay más emociones fuertes que en los deportes extremos o de aventura?

El multipatrocinio, por otra parte, ha sido la opción elegida para hacerse fuerte en deportes como el skate, el parkour, el automovilismo e incluso el fútbol (mediante equipos en propiedad). La organización de competiciones ha convertido a Red Bull en todo un referente de los deportes extremos.

Las demandas de los públicos

El triunfo a veces también tiene sus contrapartidas. Y, en este caso de éxito, han sido las demandas judiciales en los países norteamericanos (Estados Unidos y Canadá), las cuales han supuesto unos inconvenientes que en ningún caso empañan el acierto del marketing de Red Bull.

Aunque te pueda parecer increíble, han surgido demandas individuales y colectivas contra la marca de bebidas energéticas por la confusión relativa a que diera alas. No nos referimos ahora a que estas no aparezcan en las espaldas de los consumidores, sino a la publicidad engañosa sobre los efectos de la taurina.

En todo caso, a la luz de las ganancias obtenidas podemos asegurar que se trataba de riesgo asumible.

En definitiva, el caso de Red Bull muestra el valor de dar coherencia a estrategias disruptivas. ¡Estudia uno de nuestros MBA! En ellos te brindamos este tipo de casos concretos, pues son básicos para tu aprendizaje.